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Entrevistamos a Manolo Sarriá, humorista, actor y presentador malagueño que nos cuenta cómo es su vida en estos momentos y su visión de Andalucía y los andaluces

¿Cómo es la vida de Manolo Sarriá en estos momentos?

Muy sencilla, como la de cualquier persona. A mí me gusta mi casa, mi gente, mi familia, mi mujer, mis niños… cuando no tengo nada que hacer ya tengo el pijama y la bata y me meto en la estufa con la televisión.

No tengo grandes extravagancias, vivo mi vida tranquila y feliz.

¿Qué es lo mejor y lo peor de estar en la cresta de la ola?

Lo peor es que pierdes tu identidad, porque te debes a un público al que tienes que atender siempre con una sonrisa, estés con ánimo o no.

Y lo mejor pues que te conoce la gente, tienes cosas que no podrías tener de otra manera si fueras más anónimo.

Tras la pérdida de tu compañero Juan Rosa con el que formabais el Dúo Sacapuntas, supiste recomponerte y adaptarte a los nuevos cambios, ¿qué balance haces de tu vida profesional y personal?

El balance es muy bueno, porque en diciembre hace ya 15 años que murió mi compañero. Durante estos 15 años me he tenido que reinventar continuamente porque nadie te regala nada. Todos los que estaban en el cementerio diciéndome que no me preocupara, que estarían ahí…justo de ellos es de quién me he tenido que preocupar.

¿Hay que estar hecho de una pasta especial para dedicarse a este mundo?

No especialmente. Igual que un fontanero, un albañil o un pastor. Hay gente mala y buena en todos los sectores, lo que pasa es que en el espectáculo te encuentras más que en otros sectores. Pero no estamos hechos de una pasta diferente. Cada uno en su sector tiene lo suyo, en todos los sitios hay que luchar.

Después de muchos años sin verte en la televisión, de nuevo llevas una buena temporada en la pequeña pantalla, cadenas no sólo autonómicas, sino también en tv nacionales, ¿dónde te sientes más cómodo? ¿Cómo humorista, actor, presentador?

Voy a hacer 40 años en la profesión, y he pasado por todos los avatares del mundo, lo bueno y lo malo, y ya aguanto lo que me echen. He hecho teatro, una película, televisión, me he subido en miles de escenarios… entonces de cada cosa le vas sacando lo bueno. Si me tuviera que quedar con algo, me quedaría con el teatro.

¿Qué planes tienes para este año?

Para este año que no me salga más trabajo. (risas)

¿Qué es lo que te queda por hacer?

Me gustaría hacer un dramático, que nunca lo he hecho y me gustaría, una obra de teatro dramática.

Este periódico está dirigido a los andaluces en el exterior, ¿tienes algún familiar que viva fuera? ¿En qué circunstancia?

Sí, tengo familia en Uruguay, porque debido a la Guerra “Incivil” que tuvimos en España hace muchísimos años, se tuvieron que ir emigrados y aunque los que se fueron ya murieron, la descendencia sigue allí. Cuando se fueron la situación era muy mala, pero ahora están bien.

Cuando viajas fuera de Andalucía, ¿encuentras el calor de los andaluces en el exterior?

Sí, la verdad es que sí. Yo trabajo mucho por toda España, y por ejemplo en Cataluña te encuentras muchos andaluces y sí, claro que se nota su calor.

¿Qué es lo que más te gusta de Andalucía?

De Andalucía destacaría la luz, es fundamental para mí, yo soy muy de calle, el momento, la playa…

¿Algún mensaje para los andaluces que viven fuera?

Que no desistan en volver a Andalucía. Andalucía necesita a todo el mundo, y a los que están  fuera más aún porque son héroes, se han ido prácticamente sin nada y han hecho mucho. Los andaluces han hecho mucho por Cataluña, por Sudamérica, han puesto su granito de arena.

Creo que entre andaluces, gallegos y extremeños hemos conseguido mucho en otros lugares.

En Andalucía necesitamos a esas personas, que han sido pioneros en empresas, que han sido mentes privilegiadas pensando siempre cómo hacerlo mejor, y eso es lo que necesitamos, que se vengan rápido.